El 112 se luce
En primer lugar, mi reconocimiento hacia tantas y tantas buenas acciones por parte del 112, incluyendo el rescate de dos participantes españolas del Dakar en medio del desierto de Mauritania gracias a una llamada de su madre. Lo que pasa es que cuando falla, aunque solamente sea una vez, las consecuencias son fatales, y quien lo sufre sabe lo que es sentirse completamente desamparado.
Supongo que habeis visto la noticia en casi todas partes de como un motero accidentado se ha quedado para siempre en un terraplen porque nadie le fue a socorrer de inmediato pese a haber llamado al 112. En el enlace teneis la noticia completa.
http://www.elmundo.es/elmundo/2007/09/17/espana/1190027689.html
El hombre era de Barcelona, estaba de viaje hacia León y tuvo el accidente en Burgos. Como no supo decir dónde había tenido exactamente el accidente, no pudo recibir ayuda. Vamos, como para sacarse un 10 en Geografía mientras ves las estrellas con la espalda rota en medio de la nada...
He perdido un artículo que escribí hace un par de años para mi columna de Dailymotos explicando una mala experiencia de unos amigos con el 112 en un accidente que tuvo lugar en una carretera que cruza dos autonomías. Suerte que le dieron a la señorita las coordenadas GPS del accidente y que venía un médico con el grupo, porque si no le decían la provincia exacta no les atendía y mi amigo malherido -saltó por encima de un guardarraíl asesino y dió con todo el espinazo en la roca viva de un terraplén- no recibiría asistencia.
Justo lo que necesitas cuando no eres de la zona y además de no saber en qué autonomía de España te encuentras exactamente, no tienes claro si un amigo se ha matado o está a punto de perder las piernas. Además acudió una patrulla de la Guardia Civil con la amenaza de que les abrieran expediente –por eso no digo de dónde son pese a toda mi gratitud hacia ellos, a ver si encima los van a sancionar-, porque eran el cuartel más cercano y en esa zona no tenían jurisdicción, pero les habían llamado y no les iban a dejar tirados.
¿Hemos ido a peor?, con tantas transferencias y tantas autonomías y tantas funciones duplicadas creo que sí. Echo de menos un mando único para Emergencias. Y algo más de sensibilidad para seleccionar a las personas que atienden un teléfono de emergencias: además de un trato exquisito, necesitan grandes dosis de psicología, extensos conocimientos de geografía, no sólo de su zona, y primeros auxilios para una primera orientación, quizá dos o tres idiomas extranjeros, y la capacidad de calmar a quien llama –nunca es plato de gusto llamar a un 112 por un accidente grave-, y no de ponerlo más nervioso todavía. No sirve el perfil medio de telefonista de call-center.
Publicado por Ana Pérez, el 19/09/2007 a las 19:03
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