Loud Pipes Save Lifes
Este es un dicho motero muy popular que significa algo así como que los tubos de escape que arman ruido, salvan vidas. O sea, que debes hacerte escuchar por la cuenta que te tiene.
Lo he recordado leyendo una noticia de Alfaro, que afirma que el 40% de los ciclomotores revisados por la Policía Municipal incumplía la normativa de ruidos. Lo bueno es que en una segunda revisión los problemas estaban solventados en más de un 80%. En romano paladín, que en la inmensa mayoría de los casos, no se trataba de un problema mecánico, sino del trucaje del tubo de escape para hacer más ruido.
Nunca he comprendido la manía por hacer ruido sin ton ni son: desde luego a un ciclomotor no se le puede pedir más, por mucha salida que pueda ganar con otro tubo de escape. O en el extremo contrario, una "poderosa" no va a notar dos caballitos más.
¿Dónde está el límite entre hacer el ruido justo para distinguir tu vehículo de dos ruedas de entre el resto del tráfico por seguridad y el puro macarreo? Discusión que enfrenta a los "manitas" moteros con los que preferimos no arreglar lo que no está estropeado, por si acaso.
Este es un país ruidoso, sin remedio. Los bares con las teles a toda mecha, las conversaciones a gritos, las radios a ver quien mete más decibelios al prójimo... y entre semejante caos, vale más hacerse oir, ¿pero tanto?
¿el ruido forma parte de la mística motera, o es cuestión de cultura anarcomediterránea?
Ahí queda el tema para la reflexión...
Ana Pérez
Webmaster de Motoristas.com y Motostrail.com
Lo he recordado leyendo una noticia de Alfaro, que afirma que el 40% de los ciclomotores revisados por la Policía Municipal incumplía la normativa de ruidos. Lo bueno es que en una segunda revisión los problemas estaban solventados en más de un 80%. En romano paladín, que en la inmensa mayoría de los casos, no se trataba de un problema mecánico, sino del trucaje del tubo de escape para hacer más ruido.
Nunca he comprendido la manía por hacer ruido sin ton ni son: desde luego a un ciclomotor no se le puede pedir más, por mucha salida que pueda ganar con otro tubo de escape. O en el extremo contrario, una "poderosa" no va a notar dos caballitos más.
¿Dónde está el límite entre hacer el ruido justo para distinguir tu vehículo de dos ruedas de entre el resto del tráfico por seguridad y el puro macarreo? Discusión que enfrenta a los "manitas" moteros con los que preferimos no arreglar lo que no está estropeado, por si acaso.
Este es un país ruidoso, sin remedio. Los bares con las teles a toda mecha, las conversaciones a gritos, las radios a ver quien mete más decibelios al prójimo... y entre semejante caos, vale más hacerse oir, ¿pero tanto?
¿el ruido forma parte de la mística motera, o es cuestión de cultura anarcomediterránea?
Ahí queda el tema para la reflexión...
Ana Pérez
Webmaster de Motoristas.com y Motostrail.com
Publicado por Ana Pérez, el 24/10/2007 a las 14:30
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