Salsa Rosa
Voy a opinar con cierta ventaja sobre un tema que provoca pudor a mis compañeros masculinos. Yo puedo reconocer abiertamente que leo la prensa del corazón, sin excusas como que la mujer se las deja en el lavabo. Al grano, últimamente no sé si estoy leyendo el Motociclismo o el Hola.
Fonsi se ha casado y se ha convertido en un fenómeno que brilla con luz propia en el papel couché. De hacer alguna aparición estelar en fiestas y festejos al lado de su ex, ha pasado a protagonizar directamente las secciones de cotilleos, en vez de los deportes de la prensa generalista. De vez en cuando también me encuentro en el colorín a Sete Gibernau y a su famosísima novia, pero se saben mantener en un discreto perfil bajo. En cambio Fonsi... ay, Fonsi..., ¿qué puedo contestar a mis amigas cuando me preguntan que de dónde ha salido el tío de la portada de Marie Claire?, no es torero, ni concursante de reality show... apareció en la prensa rosa como un champiñón en otoño y ahí ha enraizado. Allá él si le gusta. De Sete puedo decir a las chicas que es un campeón de motociclismo, pero a Fonsi ya le han colgado el sambenito de "novio de", y va a tener que luchar mucho sobre la moto para llegar a ser más famoso que sus novias. Si a estas alturas le interesa.
No pretendo censurar este tipo de fama, porque defiendo la libertad de cada uno para hacer lo que le dé la gana con su vida, pero es que me resulta chocante encontrar a una eterna promesa del motociclismo entre Belén Esteban y el ex guardia civil Antonio David Flores, y temo que cunda el ejemplo. La sola idea de encontrar a mis ídolos deportivos entre lo más escandaloso del Sorpresa me da pavor.
El show de la boda, hiper millonaria exclusiva por medio, sólo puede calificarse de chocante para un deportista. La entrada de la iglesia llena de paparazzi –sé perfectamente cómo las gastan, no los voy a disculpar a estas alturas-, el coche del novio pasando delante de la Guardia Civil a una velocidad que en los circuitos no se recuerda, guardaespaldas recibiendo guantazos y sacudiendo mandobles a los periodistas, Fonsi pidiendo disculpas a la canallesca tras la boda mientras sostiene una botella de champagne con la etiqueta bien a la vista (según Jesús Mariñas, con contrato de por medio) que debería estar abriendo sobre un podium... Fonsi acaba de abrir la caja de los truenos. A partir de ahora va a tener medio país, que no es precisamente la afición, pendiente de su vida, y no precisamente la deportiva, esperando con avidez nueva carnaza. Justo el medio país que cree que las motos son inventos del diablo, como mi suegra.
El pobre se queja del acoso de la prensa rosa. Bien, pues España está llena de grandes campeones de motociclismo –y no hurgo más en la llaga- que pueden pasear libremente por la calle y que a los paparazzi no los ven ni por la tele.
Enhorabuena por tu boda, Fonsi. Y gracias. Ahora podré llevar mis revistas de cotilleos a las concentraciones, que no sólo de revistas de motos vive esta motera.
Ana Pérez
Webmaster de Motoristas.com y Motostrail.com
Fonsi se ha casado y se ha convertido en un fenómeno que brilla con luz propia en el papel couché. De hacer alguna aparición estelar en fiestas y festejos al lado de su ex, ha pasado a protagonizar directamente las secciones de cotilleos, en vez de los deportes de la prensa generalista. De vez en cuando también me encuentro en el colorín a Sete Gibernau y a su famosísima novia, pero se saben mantener en un discreto perfil bajo. En cambio Fonsi... ay, Fonsi..., ¿qué puedo contestar a mis amigas cuando me preguntan que de dónde ha salido el tío de la portada de Marie Claire?, no es torero, ni concursante de reality show... apareció en la prensa rosa como un champiñón en otoño y ahí ha enraizado. Allá él si le gusta. De Sete puedo decir a las chicas que es un campeón de motociclismo, pero a Fonsi ya le han colgado el sambenito de "novio de", y va a tener que luchar mucho sobre la moto para llegar a ser más famoso que sus novias. Si a estas alturas le interesa.
No pretendo censurar este tipo de fama, porque defiendo la libertad de cada uno para hacer lo que le dé la gana con su vida, pero es que me resulta chocante encontrar a una eterna promesa del motociclismo entre Belén Esteban y el ex guardia civil Antonio David Flores, y temo que cunda el ejemplo. La sola idea de encontrar a mis ídolos deportivos entre lo más escandaloso del Sorpresa me da pavor.
El show de la boda, hiper millonaria exclusiva por medio, sólo puede calificarse de chocante para un deportista. La entrada de la iglesia llena de paparazzi –sé perfectamente cómo las gastan, no los voy a disculpar a estas alturas-, el coche del novio pasando delante de la Guardia Civil a una velocidad que en los circuitos no se recuerda, guardaespaldas recibiendo guantazos y sacudiendo mandobles a los periodistas, Fonsi pidiendo disculpas a la canallesca tras la boda mientras sostiene una botella de champagne con la etiqueta bien a la vista (según Jesús Mariñas, con contrato de por medio) que debería estar abriendo sobre un podium... Fonsi acaba de abrir la caja de los truenos. A partir de ahora va a tener medio país, que no es precisamente la afición, pendiente de su vida, y no precisamente la deportiva, esperando con avidez nueva carnaza. Justo el medio país que cree que las motos son inventos del diablo, como mi suegra.
El pobre se queja del acoso de la prensa rosa. Bien, pues España está llena de grandes campeones de motociclismo –y no hurgo más en la llaga- que pueden pasear libremente por la calle y que a los paparazzi no los ven ni por la tele.
Enhorabuena por tu boda, Fonsi. Y gracias. Ahora podré llevar mis revistas de cotilleos a las concentraciones, que no sólo de revistas de motos vive esta motera.
Ana Pérez
Webmaster de Motoristas.com y Motostrail.com
Publicado por Ana Pérez, el 24/10/2007 a las 14:30
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