Tenemos nueva directora de la Dirección General de Tráfico y espero que haga un mejor papel que su predecesor por la parte que me toca. No es que Pere Navarro fuera un inútil, ya que el descenso en la cifra de muertos en carretera con cascos budistas o sin ellos es siempre una buena noticia, pero sí que acogotar al personal para que no coja el vehículo es una manera bastante facilona para llegar a tan noble fin. Hay muchas maneras como mejorar la señalización y la formación vial de los españolitos.
Y me alegraría mucho que María Seguí piense en incluir una asignatura de seguridad vial en colegios e institutos ya que nuestros hijos son los grandes olvidados de las políticas de tráfico.
Vengo de discutir con dos tiernas adolescentes porque no les ha dado la gana de atarse el cinturón de seguridad pese a mi machacona insistencia y mis amenazas de que dejarlas tiradas en el primer arcén a mano para que las vengan a buscar sus padres, cuando son capaces de poner el grito en el cielo y calificar de auténtico delincuente ecológico al pringado al que se le ocurra tirar un envase fuera de la papelera correspondiente. La rebeldía es una cosa que me parece propia de su edad, pero la inconsciencia no, y tenían dosis bastante elevadas de lo último en comparación con sus amigas, a las que no hizo falta decir nada.
Si nadie les ha inculcado que el cinturón de seguridad es tan necesario como ducharse a diario creo que el colegio es el lugar perfecto. ¿Por qué se le da tanta importancia en los contenidos de la ESO a la educación para la ciudadanía o como quiera que le cambien el nombre este año, o desde Primaria a los contenidos transversales sobre el medio ambiente y en cambio la seguridad vial, que puede salvarles la vida, no? Su importancia en nuestro sistema educativo es similar a la del cultivo del comino.
Hace tiempo declaraba el ministro alemán de Transportes a una revista de motos francesa que el motivo de su relativamente baja siniestralidad comparada con la francesa, que a su vez es inferior, poco, pero inferior, a la española, es la importancia que se da a la educación vial desde la primera enseñanza, y le debo dar la razón. El comportamiento de los conductores en Alemania es ejemplar, y el de peatones y ciclistas.
¿Por qué no se puede incluir una asignatura de seguridad vial en nuestros colegios? A los chavales no les viene de una optativa más, se lo aseguro. Si hemos sido capaces de modificar los hábitos de los españolitos respecto al medio ambiente y la conciencia ecológica gracias al sistema educativo, no veo por qué no podemos hacerlo con la seguridad vial.